Descubre los 7 beneficios de tener un huerto urbano en casa y disfrutar de sus ventajas

¿Te gustaría tener tu propio huerto urbano en casa y disfrutar de los alimentos que cultivas con tus propias manos? Si la respuesta es sí, estás de enhorabuena, porque tener un huerto en casa tiene muchos beneficios para tu salud, tu bolsillo y el medio ambiente. En este artículo te contamos cuáles son los principales beneficios de tener un huerto en casa y cómo puedes empezar a crear el tuyo hoy mismo.

Beneficios de tener un huerto urbano en casa

Tener un huerto urbano en casa es una forma de conectar con la naturaleza, transformar tu alimentación y sumar un pasatiempo para relajarte y divertirte. Estos son algunos de los beneficios que puedes obtener al tener un huerto en tu hogar:

  • Vegetales orgánicos y sin pesticidas: Al plantar, cosechar y consumir tus propios alimentos en casa, te aseguras de que están libres de pesticidas y otros químicos que pueden afectar a tu salud y al sabor de los alimentos. Además, al estar frescos, conservan mejor sus nutrientes, su color y su aroma.
  • Alimentos frescos siempre en tu plato: Nada como saborear una ensalada recién cosechada de tu huerto o una salsa de tomate hecha con tomates madurados al sol. Al tener un huerto en casa, puedes disfrutar de alimentos frescos siempre que quieras, sin tener que ir al supermercado o depender de la temporada.
  • Vegetales de temporada: Aunque puedes cultivar casi cualquier tipo de planta en tu huerto, lo ideal es que te adaptes a las estaciones del año y a las condiciones climáticas de tu zona. Así, aprovecharás mejor los recursos naturales y consumirás los alimentos que mejor se ajustan a las necesidades de tu organismo en cada momento. Por ejemplo, los cítricos son ideales para el invierno, porque refuerzan el sistema inmune; mientras que las lechugas y los pepinos son perfectos para el verano, porque hidratan y refrescan.
  • Ecología y sostenibilidad: Al tener un huerto en casa, contribuyes a cuidar el planeta de varias formas. Por un lado, reduces el uso de químicos y pesticidas que contaminan el suelo y el agua. Por otro lado, reduces la huella de carbono al evitar el transporte y el embalaje de los alimentos. Y por último, fomentas el consumo responsable y local, al aprovechar lo que la naturaleza te ofrece sin desperdiciar ni generar residuos.
  • Pasatiempo anti-estrés: Tener un huerto en casa puede ser una actividad muy relajante y gratificante. Al dedicar tiempo a plantar, regar, podar y cosechar tus plantas, te desconectas de la rutina y te conectas con el presente. Además, al ver cómo crecen y fructifican tus plantas, sientes una sensación de satisfacción y orgullo por tu trabajo. Y si compartes esta actividad con tu familia o amigos, también puedes disfrutar de momentos de diversión y complicidad.
  • Aprendizaje para los pequeños: Si tienes niños en casa, tener un huerto puede ser una oportunidad única para enseñarles sobre el origen de los alimentos, el ciclo de la vida y el respeto a la naturaleza. Los niños pueden participar en el cuidado del huerto y aprender jugando cómo se plantan las semillas, cómo se riegan las plantas, cómo se combaten las plagas o cómo se recolectan los frutos. Así, además de fomentar su curiosidad y su creatividad, les inculcas hábitos saludables y valores ecológicos.
  • Belleza y calidad de vida: Tener un huerto en casa también mejora el aspecto y el ambiente de tu hogar. Las plantas aportan color, frescura y alegría a cualquier espacio, ya sea un balcón, una terraza o un patio. Además, las plantas generan oxígeno y purifican el aire, lo que mejora la calidad del aire que respiras y tu bienestar.


Cómo hacer tu huerto urbano en casa

Huerto urbano en casa: fresas recién cogidas
Fresas recién cogidas del huerto urbano en casa en maceteros alargados

Si te has convencido de los beneficios de tener un huerto urbano en casa y quieres empezar a crear el tuyo propio, estos son los pasos que debes seguir:



Escoge el lugar adecuado

Lo primero que debes hacer es elegir dónde vas a ubicar tu huerto. No necesitas tener mucho espacio ni un jardín; puedes usar macetas, contenedores o mesas de cultivo que se adapten al espacio disponible. Lo importante es que el lugar tenga buena iluminación (al menos unas 4 horas diarias de sol directo) y buena ventilación (sin corrientes fuertes ni excesivo calor).

Prepara el sustrato

El sustrato es la capa donde van a crecer las raíces de las plantas. Debe ser rico en nutrientes, ligero y con buen drenaje. Puedes comprar sustrato específico para huertos o hacerlo tú mismo mezclando tierra vegetal con compost o humus de lombriz. También puedes añadir perlita o vermiculita para mejorar la aireación del sustrato.

Elige las plantas adecuadas

Según el espacio que tengas disponible y la época del año en la que te encuentres, puedes elegir entre una gran variedad de plantas para tu huerto: hortalizas (tomates, lechugas, zanahorias…), hierbas aromáticas (albahaca, menta, romero…), frutales (fresas, limones, naranjas…), flores comestibles (caléndulas, capuchinas, violetas…), etc. Lo ideal es que combines plantas que se lleven bien entre sí y que se complementen en sus necesidades y beneficios. Por ejemplo, puedes plantar tomates con albahaca, que se protegen de las plagas y mejoran su sabor; o lechugas con zanahorias, que se ayudan a crecer y a ahorrar espacio.



Planta las semillas o los plantones

Una vez que tengas el sustrato y las plantas elegidas, puedes empezar a plantar. Puedes hacerlo directamente con semillas o con plantones (plantas ya germinadas que se trasplantan al sustrato). Las semillas son más económicas y te permiten ver todo el proceso de crecimiento de la planta, pero requieren más tiempo y cuidados. Los plantones son más rápidos y fáciles de plantar, pero son más caros y pueden sufrir estrés al cambiar de sustrato. Sea cual sea la opción que elijas, debes seguir las instrucciones de cada planta para saber cuándo, cómo y a qué distancia plantarlas.

Riega con moderación

El riego es fundamental para el buen desarrollo de las plantas, pero también puede ser su peor enemigo si se hace en exceso o en defecto. Lo ideal es regar con frecuencia pero en poca cantidad, evitando encharcar el sustrato o dejarlo seco. También es importante regar a primera o última hora del día, cuando el sol no es tan intenso, para evitar quemaduras o evaporaciones. Y por supuesto, debes adaptar el riego a las necesidades de cada planta y a las condiciones climáticas de cada momento.

Abona con materia orgánica

Para que las plantas crezcan sanas y fuertes, necesitan nutrientes que pueden obtener del sustrato o del abono. El abono es una sustancia que se añade al sustrato para enriquecerlo y mejorar sus propiedades. Puedes usar abonos comerciales o naturales, como el compost o el humus de lombriz. Lo recomendable es abonar cada 15 o 30 días durante la primavera y el verano, que son las épocas de mayor crecimiento y floración de las plantas.

Combate las plagas y enfermedades

Aunque tengas un huerto ecológico y sin pesticidas, es posible que tus plantas sufran el ataque de plagas o enfermedades que pueden afectar a su salud y a su producción. Para prevenir y combatir estos problemas, puedes usar remedios caseros y ecológicos, como el jabón potásico, el aceite de neem, el ajo o la cola de caballo. También puedes recurrir a los insectos beneficiosos, como las mariquitas o las abejas, que se encargan de controlar las plagas y polinizar las flores.

Cosecha en el momento óptimo

El momento más esperado de tener un huerto en casa es la cosecha, cuando puedes recoger los frutos de tu trabajo y disfrutarlos en tu mesa. Para cosechar correctamente, debes hacerlo en el momento óptimo de maduración de cada planta, ni antes ni después. Para saber cuándo cosechar, puedes guiarte por el aspecto, el tamaño, el color y el aroma de los frutos. También puedes probarlos para comprobar su sabor y textura. Y recuerda cosechar con cuidado, sin dañar la planta ni los frutos.

Consejos para tener un huerto urbano en casa exitoso

Para terminar este artículo, te damos algunos consejos para que tu huerto urbano en casa sea un éxito:

  • Infórmate bien sobre las características y necesidades de cada planta antes de cultivarla. No todas las plantas son iguales ni requieren los mismos cuidados.
  • Observa tu huerto con frecuencia y atiende cualquier signo de problema o cambio. Así podrás actuar a tiempo y evitar daños mayores.
  • Sé paciente y constante. Tener un huerto en casa requiere dedicación y tiempo, pero también te ofrece muchas recompensas.
  • Experimenta y diviértete. No tengas miedo de probar cosas nuevas o de cometer errores. Aprende de la experiencia y disfruta del proceso.

Esperamos que este artículo te haya servido para conocer los beneficios de tener un huerto urbano en casa y para animarte a crear el tuyo propio. Recuerda que tener un huerto en casa es una forma de mejorar tu salud, tu economía y tu medio ambiente al mismo tiempo.

¿A qué esperas para empezar? 🌱

Foto de portada Priscilla Du Preez en Unsplash





LO ÚLTIMO EN EL BLOG

LO MÁS VISTO